Hasta hoy
De las “gracias” hasta hoy: ¿Cómo decirlo si ya lo he dicho, y se me rompe esta arteria de tanto como no lo digo? ¿Cómo manifestarlo si los manifiestos han sido arrojados al fuego de lo banal?
Dímelo en cuanto veas el nombre de esto que es galantería de milenios, verde con matices de irreverencia y cordura olvidada en pasado, presente y futuro inmediato; esto que se presenta como un arcano que grita verdades y libertades vinculadas con la verdad que nos caracteriza, que nos alegra el espíritu cuando ya no nos ceden más que incoherencia.
¿Hasta hoy o hasta cuándo...? Percibo y me dejo percibir, maldigo y bendigo por motivos de irónica ternura, soy el soy y consigo serlo, veo la flor y adoro lo venidero, rescato amaneceres y te obsequio con la luz de todos ellos, cuento lo que cuento sin saber si cuento lo que deseas oír...
Pese a todo, ¿qué más da? A veces lo imposible de manifestar viene a mí, y deja sus ojos en mis turbulencias, hasta el punto de hacer de este presente mío una espiral de letargos con sabor y olor a elogio efectivo.
