La habitación de los reproches
Estando en la habitación de los reproches,
iluminada por las brisas de tu otro mar,
me como el cuerpo del pecado y no digo
nada que no puedas escuchar.
Mi metamorfosis es un enigma de insultos;
comprenderéis que estoy siendo un animal/brisa
por motivos de encantamiento precipitado.
Descansando en la habitación de los reproches
el guía de los tiempos muertos pide tregua;
y yo que me como el cuerpo que anhelo
desde el principio de mi existencia.

