Interrogante poético

De luces increíbles te abré
y aún así
no me diste pistas sobre
nuestro futuro encuentro.
De mares con volcanes en éxtasis
te abré, y tú sólo
me otorgaste un breve e intenso
interrogante poético.
¿De qué manera podría yo
alumbrar un fruto de pasión indefinida
si nuestros cuerpos se encuentran tan lejos
que rompen realidades de tiempo sin tiempo?
Los hijos de los hombres se aman;
yo te amo cual hijo inexperto.
Pese a todo, el interrogante se adueña
del “no poder”,
y como gota de vozka
caigo sobre tus labios poéticos.
