Algunos lo supieron
No fue permanente y algunos lo supieron.
Muerte a muerte fue viviendo –sobreviviendo-.
Un cigarro permanente y siete de almuerzo.
No fue permanente su estado de abandono,
pero por aquel tiempo era lo que era,
con o sin acuerdo con los que le rodeaban.
No fue permanente pero supongo que eso es
lo que debe ser si quieres lo que no quieres.
No fue permanente su estado de obsesión,
no hubo ruta de necesidad en su faz,
creo que sólo quiso un eje de piedra
para que girase su tétrico corazón.

