CUCHILLO-VERSO
Ojea tu paladar de sonrisas olvidadas
en hielo y dime si después de este suspiro
habrá luz de luces y mar de mares.
A veces el óxido del alma es algo ensordecedor;
yo intento caminar sin descanso procurando
no caer al vacío; tú intentas costear los errores
de tu existencia gracias a las monedas de pan
y los billetes de cera indecente;
Ojeo mi ventana de circunstancias especiales
y todos mis enemigos se poenen de acuerdo
para clavarme un cuchillo-verso en el poema
que nunca podré soñar ni escribir.

