A mis enemigos (íntimos)
Con la misma cera
en mis oídos, te veo, te requiero
sobre todo cuando el agua es fuego
y mis anónimos enemigos
me agarran del cuello
para dejarme
morir
entre escaleras de estiércol.
Cuando vuelva a nacer
ten en cuenta que ya he visto
tu rostro
en esta vida funesta...
Sólo será verte
y clavarte mi gato negro
en tu entrepierna.

