El observador frente al muro
Todavía 25 de junio y el muro frente a mí.
El crepúsculo crepitante eclipsa mi crueldad
y mi mirada es estrella con trastorno de epilepsia,
comida de ciervos sanguinarios y toxina de muertos.
Observo lo que observo y los sueños
regresan como gaviotas que nunca se deleitaron
con el sonido del viento que yo me invento.
Lo siento, dice un hombre que es hermano
y títere de la ira y los necios argumentos.
Ayer -lo reconozco como el que reconoce
su amor frente a todos sus enemigos-
noté tu rostro de conjeturas lejos del muro.
Hoy, todavía 25 de junio, suavizo mi piel
y poetizo frente a lo que no comprendo.


nadie importante dijo
Me parece que el título de este poema es una de las mejores definiciones de ti mismo: "El observador frente al muro" porque contrarrestar, criticar y burlarte del muro son los motores no sólo de buena de tu obra sino de lo que, a mi juicio, eres de verdad: un contestatario irreverente, un conversador nato (muy gracioso, tengo que decirlo, a pesar de lo que pueda parecer la seriedad de lo que escribes), y alguien tan generoso que puede darle un par de horas de su vida a un conocido (como yo) con tal de reflexionar sobre el mundo en alguna que otra noche de verano.
Un gran saludo de uno de tus muchísimos conocidos.
9 Octubre 2009 | 10:47 PM