Solo en el invierno
Solo en el invierno de las rocas y los fuegos:
Siempre solo porque así es el condenado que anhela
olvidar el pez que le ahogó estando en el abismo.
Cuadernos, ojos y enojos... Y un traje de terciopelo,
y el velo de una demencia sustancial que recoge
los pecados de múltiples ciudadelas.
Olvidado -ciertamente- cerca del aura penitente...
Ilusionando una o dos pasiones, ya que así es como logro
desfilar frente al dictador que me prometió
un sin fín de libertades.

