Castración
Él era poco más que un árbol
expuesto en una bienal de arte insoluble.
Cuando el lienzo se rasgó echó mano de su crítica
y expresó lo que sentía.
Los artistas
-por llamarlos de alguna manera meritoria-
se molestaron al ver que aquel hombre
poseía un verdadero don fustigador;
se acercaron a él y enseguida fue
mordisqueado por la ira oyente.
Lo malo de ser un genio
es que existen demasiados artistas.
