Incoherencias
Inmensas mayorías y transgresiones
sin resolver cubiertas de bilis
y conciencia insegura.
Lejos y tan cerca como un cuadro
descorazonado; tan lejos como lo primero
que le digo al destino y lo último
que le grito a lo pretérito.
Inmensas minorías y riachuelos
de éter que son cubiertos
por un frío confuso.
Yo ya no juego con arpas
y fuego.
Los ilusionistas son
mis decisivos compañeros.
El odio fenece en mi YO,
mis letras semejan insanas,
y este poema de sangre sin lira
es el alter ego de un poeta
que se lamenta desperezando
incoherencias.


Javier dijo
¡Jesús! ¡Jesús! ¡Jesús!: Déjate de monsergas y ponte las pantuflas navideñas, sumérgete en el canto y busca otro momento para el llanto que es cosa bien sabida que hay mucho que llorar en esta vida, mas… si quieres andar entre llorones no esperes que te dé mis bendiciones. Un abrazo y… alegra ese corazón, hombre, qué estamos en Navidad. ¡FELIZ NAVIDAD!, para todos.
15 Diciembre 2010 | 10:46 AM