FUEGO CRUZADO
A falta de originalidad
sujeto el vaso de whisky con aspas de hielo.
Afuera se guisan los niños a golpes de metralleta:
nunca entenderé por qué somos tan predecibles
ante las angustias de nuestros semejantes.
El fuego cruzado se escucha
en la palma de tu mano derecha,
esa que sabe perfectamente los pecados
que comete la izquierda.
Berrea el horizonte estrofas sin carmín,
sin guiones made in France,
ni lazos cervantinos...
Ojalá dentro de mil años podamos mirarnos a la cara
sin tener que exhalar fingimientos, sangre de inocentes
o billetes marcados por la secreción.

Javier Prado dijo
Hoy me llegó un correo muy curioso, hablaba de la paz de las muñecas, algunas se veían medio rotas y todas se veían medio viejas, esperaban su turno en los estantes del taller en que arreglan tales prendas para que… con amor recompusiera el antiguo artesano de la casa sus tulliditos cuerpos, pieza a pieza. A unas les faltaban las sandalias, a otras les faltaban las dos piernas, las había pelonas y sin ojos y también las había sin cabeza. El artesano antiguo recompuso a todas con su arte y con su ciencia, renovando el encanto que tenían antes de que perdieran la belleza. ¡Qué paz amigo mío se respira en el taller del artesano antiguo que recompone sueños y no guerras! JAVIER PRADO
28 Diciembre 2011 | 10:09 PM