PUNTO DE PARTIDA

HUIR entre cometas
me enseñó a cuestionar la realidad.
Luciérnagas de años venideros
sacuden sus alas
frente a la hazaña de la demencia.
Muchos fueron los que bramaron
ecuanimidad
al tiempo que los vendavales
de fosforescencia
punteaban el lugar idóneo
para perder los papeles
de la perplejidad.
Huir fue una opción
hasta que decidimos regresar
al melancólico punto de partida.

Javier dijo
Huir entre cometas es como tratar de esconderse entre fantasmas, mejor es regresar al melancólico punto de partida, tal como dices, y tratar de vivir la realidad diaria sin apurar del todo su cicuta. Un abrazo con el deseo sincero de que el año entrante sea mejor que el que se va.
30 Diciembre 2011 | 11:20 AM